El pasado jueves 26 de marzo se realizó en el Auditorio de Centex la conferencia La cultura como motor de desarrollo urbano sostenible de Valparaíso, a cargo del profesional de la Unesco Lázaro Rodríguez, responsable del Sector Cultura de la Oficina Regional de la UNESCO en Santiago y de Coordinación con las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe.
El objetivo de la instancia fue fortalecer la comprensión del sistema de instrumentos de la UNESCO y su contribución al desarrollo del potencial creativo, cultural y patrimonial de la ciudad de Valparaíso.
La Conferencia, coordinada por Javier Esnaola, Encargado Fomento Creativo y Punto Focal Unesco de la Municipalidad de Valparaíso, estuvo dirigida a actores relevantes del sector cultural porteño y regional entre los que destacan el equipo del Departamento de Cultura de la Municipalidad de Valparaíso y otros departamentos con relevancia en el tema de la Municipalidad de Valparaíso, representantes de la Corporación del Sitio de Patrimonio Mundial de Valparaíso, concejales municipales, miembros del Consejo Sectorial de la Música, actores relevantes para la gobernanza del patrimonio y funcionarios del Ministerio de las Culturas.
Recomendación número 28 de la Unesco
Uno de los principales objetivos de la Conferencia fue poder entender la nomenclatura que debiera fusionar ambos sellos Unesco con los que cuenta Valparaíso, pues no sólo es Sitio del Patrimonio Mundial, sino que también desde el año 2019 forma parte de la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO en la categoría de Música, lo que reconoce la densidad y diversidad de su ecosistema cultural contemporáneo. Esta designación sitúa a la creatividad como motor de desarrollo territorial, y activas canales para la cooperación entre ciudades que apuestan por la economía de la cultura a nivel nacional e internacional, por el intercambio de buenas prácticas y el diseño de políticas culturales locales que integren la creación artística con la cohesión social, la innovación y las economías culturales.
El Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial de Valparaíso, considera como proyecto de aprobación anual, la articulación de ambos sellos, haciéndose cargo de la recomendación número 28 de la UNESCO.
Es en este contexto que se acoge la necesidad de avanzar hacia ecosistemas culturales integrados, donde la salvaguardia de Sitio Patrimonio y la promoción de la creatividad se refuercen mutuamente a través de políticas públicas coherentes, mecanismos de cooperación y participación de los actores locales.
En el diálogo final participacion además Paola Ruz, Directora de Cultura de la Municipalidad de Valparaíso y Macarena Carroza, Directora de la CorporaciónMunicipal Sitio del Patrimonio Mundial.
Lázaro Rodríguez
Es consultor internacional y fundador de Transformatorio, una consultora dedicada a la gobernanza creativa de las transformaciones sostenibles, ha dedicado dos décadas a fortalecer la sinergia entre las políticas culturales y el desarrollo sostenible, con especial atención a América Latina y el Caribe.
Esta trayectoria le ha permitido integrar y contribuir en diversas plataformas internacionales, como el Mecanismo de Expertos UE/UNESCO sobre Gobernanza, Seguimiento y Evaluación de la Cultura y la Creatividad y los Indicadores Cultura 2030, y representar a las Américas en el Panel de Evaluadores del Fondo Internacional para la Diversidad Cultural de la UNESCO. Desde 2019, también forma parte del Consejo Asesor de la iniciativa Mejores Pueblos Turísticos de Turismo de la ONU.
Su colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo incluyó la publicación de «Economía Creativa en América Latina: Mediciones y Desafíos» en 2018, una obra de referencia en el estudio de la economía creativa regional. Como autor y coautor de diversas publicaciones, ha explorado la intersección entre la economía creativa, la cultura como bien público y el desarrollo sostenible, buscando aportar nuevas perspectivas al diálogo global sobre políticas culturales. En Panamá, lideró el diseño de iniciativas clave como el Programa de Inclusión y Participación Cultural y la Política Pública para la Economía Creativa, demostrando su capacidad para influir en la política cultural a nivel nacional.











